viernes, 27 de agosto de 2010
Useless
De que me sirve tener ojos si no puedo verte;
De que me sirve tener nariz si no puedo olerte…
De que me sirve tener manos si no puedo tocarte…
De que me sirve tener labios si no puedo besarte…
…de que me sirve nada si no puedo tenerte.
lunes, 9 de agosto de 2010
Another night
Otra noche más. Una noche fría en mitad de aquel callejón con sus luces amarillentas por esas farolas anónimas pero omnipresentes… Corrió una ligera brisa en esa callejuela vacía mientras el paso firme y rítmico de sus zapatos se entremezclaba con el rubor del viento.
Se detuvo bajó una farola y sacó un cigarrillo que encendió con parsimonia… una calada, dos… tres… tan silenciosa estaba la calle que se escuchaba como el fuego del mechero consumía parte del cigarrillo… como chisporroteaba y caían ligeras partes al rojo perdiéndose al ser mecidas por el viento…
Ahora tocaba que su mente jugara con él… ese era uno de esos momentos en los que los recuerdos afloraban, viejas heridas volvían a dejar que brotara esa sangre coagulada y viscosa… esa sangre más propia de un cadáver al que le quitaron todo y solo le dejaron con un regusto amargo en los labios… rostros, amigos, gente que perdió, gente que se fue… traiciones, peleas… todo aderezado con el sabor metálico de la sangre y salado de las lagrimas, pero sobre todos esos recuerdos destacaba uno, solamente uno… el más privado de todos; al recordar ese último una pequeña sonrisa se perfilo en sus labios, en un segundo había pasado todo por su mente… aquellas sonrisas, aquellos deseos, aquellas escapadas… los días perfectos… las despedidas, los saludos… aquellas cosas que solo eran de ellos dos.
Se permitió mirar al cielo… una noche negra sin estrellas, sin luna… sabía que estaban ahí pero aquellos ojos vidriosos y sin esperanza solo lograban mostrarle aquella negrura… como un abismo… algo inescrutable que estaba lejos de su alcance. Dio una profunda calada y exhalo el humo con lentitud mientras su imaginación jugaba con aquella inconsistencia que acababa de exhalar… como se movía a la luz de la farola, como se dibujaba un rostro familiar y como se perdía en el infinito.
En aquel momento deseó volver a su bar favorito, con su camarero alopecico con ese humor tan acido que le encantaba… como le servía sus whiskeys dobles y secos… en esos pequeños vasos… como los bebía con la mirada perdida mientras Joe limpiaba con su paño gris comentando alguna anécdota curiosa o hablando de asuntos banales.
Recordó aquel día en que estaba al borde del precipicio… ya se había bebido prácticamente una botella de Glenfiddich de quince años. Joe se le había cercado mirándole ceñudo y le soltó aquella frase que siempre recordará – Eres mi mejor cliente, pero ante todo un amigo… déjalo por esta noche, que corra el río… no quiero que te ahogues… me hundirías el negocio – y le sonrió guiñándole un ojo.
En aquel momento no pudo responderle, y desde ese día siempre mascaba aquella respuesta, la respuesta que le hubiera gustado decirle aunque sonara tan melodramática… volvió a mirar al cielo apurando el cigarro… lo tiró al suelo con una mueca de disgusto al habérsele acabado y mientras lo pisaba… - Joe… el río está seco –
Se arrebujo en su abrigo gris de cuello alto… se colocó bien la boina y prosiguió su paseo hacía donde le llevaran sus pies mientras aquellas curvas… aquella piel suave… aquellos olores volvían a su mente y sonreía...
…Siempre la querría.
Whiskey lullaby by nameless-face
miércoles, 21 de julio de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
A little stop
Hay momentos en los que cada uno de nosotros necesitamos un cambio… algunos los tienen muchas veces, otros pocas… pero siempre llega ese día en el que nos paramos, miramos adelante, atrás y enfrente nuestra. Analizamos meticulosamente nuestras vivencias y nos quedamos con cosas buenas, cosas malas y simplemente cosas… valoramos, meditamos…
A mí me ha llegado ese momento, por enésima vez, otra vez vuelvo al punto de partida; bueno, un punto parecido claro está, no se puede volver atrás (una pena la verdad). He cometido muchos errores, muchísimos, en todos los aspectos, y como el mal hacedor, soy yo el que paga el pato, la oca y el cisne… todos por partida doble pues ahí me encuentro, en un camino de piedras donde solo me queda la linterna y un par de pilas para ella (tengo que recordar como se hacía fuego)
He buscado una piedra grande y plana, me he sentado sobre ella, apagado la linterna y he buscado las estrellas en el cielo nocturno… pero no las veo, únicamente esta la luna, omnipresente, plateada y brillante. La observo mientras recuerdo, recuerdo cada momento, saboreo cada situación, las huelo, las siento… esos sabores, esas sensaciones… amargo, dulce, salado, todo junto… sin sabor…
…y suspiro.
Ahora soy realmente consciente de algo, algo que me abruma porque ya no habrá vuelta atrás; y no puedo creerme que la habrá porque me niego a vivir en base a falsas esperanzas injustificadas que por culpa de un único deseo formulado por mis resecos labios tomen las riendas de todo…
Y si, para los pocos que me leéis, aquello de lo que me he dado realmente cuenta es que mi corazón, mi alma, se han vuelto adictas a una única persona… una única persona que no está, que se fue, pero que su huella está impresa en cada célula de mi cuerpo. Pero es lo que hay. Muchos dicen que siempre aparece alguien más, y no lo niego… pero va a tener que trabajar mucho si quiere algo de mí, porque por mi parte la cosa esta fría, congelada… un invierno eterno que espera lo imposible… pero lo acepto, acepto que esto es así.
Podría ponerme más pomposo (si, mucho más) pero es una pérdida de tiempo, creo que el mensaje está claro, o bastante claro. Ahora solo queda ponerme en pie y andar por mi camino…
…la putada es que se ha puesto a nevar y no tengo guantes.
Snow path 2 By chop-stock
martes, 6 de julio de 2010
sábado, 26 de junio de 2010
The elixir
La anciana se marcho con paso torpe, lento mientras lloraba y se perdió entre las sombras que empezaban a rodear a ella...[...]
Elixi of life by otep